La Palabra Errante 2×16: Redes sociales para escritoras

Las redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, Youtube, Pinterest, LinkedIn, etc.) son el medio más utilizado para la comunicación interpersonal. El alcance de un sólo mensaje es multitudinario. Pero ¿son las redes sociales absolutamente necesarias para una escritora?

Antes de internet, los medios básicamente consistían en radio, televisión y prensa. Estos formatos eran unidireccionales, transmitían la información solo en un sentido. Pero cuando los medios de comunicación tuvieron presencia en la red este flujo se convirtió en bidireccional. La gente de repente tenía la posibilidad de interactuar no solo con el medio, sino también con otras personas.

Imagen de fondo blanco en la que aparecen muchas personas conectadas entre sí por líneas de puntos

Desde aquellos primeros inicios hasta el día de hoy el crecimiento de estas formas de comunicación ha sido espectacular. Todo el mundo utiliza una u otra, desde el ama de casa que intercambia recetas hasta la adolescente que quiere saberlo todo de su cantante favorita.

¿Por qué nos atraen tanto?

Uno de los motivos puede ser la inmediatez. Tenemos la posibilidad de comunicarnos de forma instantánea con una o muchas personas a la vez y desde cualquier parte del mundo. Esto significa que es muy fácil ampliar nuestro círculo social, conocer a gente.

Lo habitual es que busquemos y seamos buscadas por gente similar a nosotras, con gustos parecidos y preferencias compartidas. Esto nos va a crear un sentimiento de pertenencia a un grupo determinado, que si os suena la pirámide de necesidades de Maslow, es uno de los elementos que aparecen en la parte superior.

Y además, obtendremos reconocimiento personal en forma de gratificación instantánea. En el momento en el que publicamos un post, un comentario, una foto o un estado recibimos de forma inmediata un feedback positivo: la gente nos responde con un like, una carita sonriente o un corazoncito. Así tenemos la impresión de que somos valorados, de que al otro lado siempre habrá alguien que nos apoya. Nos sentimos queridas, escuchadas, valoradas.

Por otro lado, las redes sociales nos ofrecen la posibilidad de construir una nueva imagen, casi una nueva identidad, casi desde cero. Podemos potenciar aquellos aspectos de nosotras que nos parezcan más deseables, y ocultar, borrar, eliminar aquello que no queramos mostrar.

En este mismo sentido, en redes se proyectan principalmente cosas positivas (logros alcanzados, anécdotas graciosas…), pero en gran medida se evita publicar lo que pensamos que nuestros contactos va a percibir como algo negativo. Y cuando sí se cuentan, se hace de forma que nos reporte reacciones de apoyo. Así se construye una ilusión superficial muy alejada de la verdadera realidad cotidiana.

Imagen de la pantalla de un teléfono móvil donde aparecen los iconos de las redes sociales más importantes: Facebook, Twitter, Youtube, Instagram, etcétera

Pero sin duda la mayor de sus ventajas es que la difusión de cualquier mensaje, a través de publicaciones, enlaces, imágenes o vídeos es totalmente gratuita, y su alcance puede llegar a ser mundial. Incluso en los casos en que se opta por utilizar las herramientas de pago que ofrecen, con muy poco presupuesto la divulgación supera a cualquiera de las formas tradicionales de publicidad.

Es decir, son herramientas para que profesionales de todo tipo den a conocer su trabajo y a sí mismas. Actrices y actores, artistas de todo tipo, y sí, escritoras y escritores utilizan estos medios para llegar al gran público. Y para ello, utilizan técnicas de marketing que ayudan a elevar su número de seguidores y a convertir a aquellas personas interesadas en ellos en clientes potenciales, pero también hacen que lo que esté en venta, lo que compra el usuario, sea a las propias artistas y no a sus obras por ellas mismas.

En este contexto adquieren relevancia conceptos como la construcción de una marca personal, el posicionamiento SEO, el retorno de inversión o el tráfico web. Y si, como a mí, estos términos te suenan a chino mandarín, quizá sea el momento de empezar.

En el programa de hoy hablaremos de cuáles son las redes sociales necesarias para una escritora. Porque, si no estás bien posicionada, ¿existes?

Imagen en tonos de azul que muestra el rostro de una mujer pensativa rodeada de los iconos de varias redes sociales y de aplicaciones de móvil

Postdata: Todo el mundo tiene redes, y La Palabra Errante no iba a ser menos. Puedes encontrarnos en Twitch, Twitter y Youtube. ¡Te esperamos!

Comparte esta entrada...
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

La palabra errante

La palabra errante podcast nace como un proyecto familiar, sin más ánimo que el de reunir en la nube a unas cuantas personas con inquietudes literarias para compartir experiencias e intercambiar opiniones, ¿por qué no hacerlo en voz alta y compartirnos con el mundo?

Artículos recomendados

2 comentarios

    1. Gracias!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios.    Más información
Privacidad