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La Palabra Errante 2×03 #LeoAutorasOct: señoras palabristas (y un NaNoReto)

En el verano de 2016 un grupo de blogueras se dieron cuenta de que en los lanzamientos editoriales, en las listas de más vendidos, y en las de los galardones más importantes, las obras firmadas por mujeres eran muchas menos que las de autores masculinos. Decididas a llamar la atención sobre esto, eligieron un mes, octubre, y un hastag, #LeoAutorasOct, en una iniciativa que reivindica los libros escritos por mujeres.

Empezaron siendo seis chicas, y ahora la iniciativa se pone en práctica no solo en España, sino que ha llegado a Latinoamérica, ha implicado tanto a lector@s como a profesionales del sector del libro, y supone un aliciente para que las editoriales se lancen a publicar a más mujeres.

Esta iniciativa, que trata de reivindicar textos escritos por autoras de todos los géneros y épocas, reflexionar sobre su obra, y sobre por qué no las hemos conocido antes, también resulta muy útil para que personas que habitualmente no se fijan en el género del autor de los libros que compran, se den cuenta de esta realidad, y al menos estos días, hagan un pequeño esfuerzo y lean a mujeres.

Porque lo que no se nombra no existe, y nosotras estamos aquí y hemos venido para quedarnos.

Al hilo de esta iniciativa #LeoAutorasOct, cada una de nosotras os propone algunos libros escritos por mujeres.

Para empezar, Montse nos sugiere que leamos a Patricia Highsmith, novelista estadounidense nacida en 1921. Descrita como una mujer difícil, huraña, que prefería los gatos (y los caracoles, que mantenía como mascotas) a las personas. 

Extraños en un tren (1950), fue su primera novela, llevada un año después al cine por Alfred Hitchcock con el mismo título. Nos cuenta la historia de dos personas aparentemente normales que se cruzan en un viaje anodino y lo que empieza casi como un juego acaba en una tragedia.

Carol  (1952), publicada originalmente como El precio de la sal, fue rechazada por muchos editores por su temática lésbica, fue publicada bajo el pseudónimo Claire Morgan en 1953 y vendió cerca de un millón de ejemplares. Con esta novela Highsmith rompe un tabú de la época: relata una relación homosexual entre dos mujeres que no acaba en horripilante tragedia.

Su creación más célebre es Tom Ripley, protagonista de un ciclo de cinco novelas que se inicia en 1955 con El talento de Mr. Ripley . Highsmith crea un personaje mentiroso, asesino, estafador, sin sentimientos de culpa y con el ingenio necesario para que sus crímenes siempre queden impunes y le permitan ascender en la escala social. Ripley es un antihéroe que combina astucia, encanto y seducción, que debería resultar odioso, pero que es imposible no encontrar atractivo.

En general, la obra de Patricia Highsmith se estructura en tramas complejas y elaboradas centradas en torno a la culpa, la mentira y el crimen. La realidad que se desprende de sus novelas y cuentos es depresiva, pesimista y sombría, como también su concepto sobre el ser humano. Le atrae especialmente la ambigüedad moral: sus héroes suelen ser personajes turbios y ambiguos que, moviéndose en la frontera entre el bien y el mal, explotan la hipocresía social para ascender socialmente. Su muerte, en 1995, nos dejó  veintidós novelas, siete libros de relatos, un libro sobre técnicas de escritura, más de 8.000 páginas de diarios, y la escalofriante sensación de que, a través de ella, nos asomamos al abismo del que todos tratamos de huir: cualquiera puede llegar a ser un asesino, solo hace falta que las circunstancias se combinen en la forma precisa.

Taty nos trae a Jo Walton, una escritora galesa actualmente residente en Montreal, Canadá, porque, aunque su francés es bastante malo, afirma que la comida y los libros son mejores. Comenzó su carrera escribiendo juegos de rol, pero como se aburre con facilidad, pronto empezó a escribir libros muy diferentes entre sí.

Muy conocida por sus novelas de literatura fantástica, artúrica y ciencia ficción distópica, Walton se ha convertido en una de las autoras más premiadas de la literatura de género de los últimos años (ganó el Campbell a Mejor escritora revelación en 2002, con 38 años). Hasta el momento ha publicado 14 novelas, tres colecciones de poesía, dos de ensayos y una de cuentos.

La obra que hoy nos trae Taty es La ciudad justa, una novela que mezcla antiguos filósofos griegos, dioses y robots. Atenea, diosa de la sabiduría, crea en una isla del Mediterráneo una ciudad, poblada por 10.000 niños que serán educados según los preceptos de la República de Platón… Y luego están los robots, por supuesto, porque alguien tiene que hacer el trabajo duro.

También comentamos Entre extraños, ganadora del Nebula y del Hugo. Esta novela comienza cuando Morwenna, una jovencita de 15 años, es enviada por su padre a un internado tras huir de casa de su madre, bruja, tras una batalla por el control de los seres mágicos en la que la protagonista acaba lisiada de una pierna y su hermana gemela fallece. La novela, escrita en forma de diario, nos cuenta los intentos de Mor por rehacer su vida mientras se oculta de su madre porque está convencida de que aún trata de hacerle daño. El tratamiento de la magia es tan sutil que las lectoras pueden llegar a pensar que todo es fruto de la mente de una chica muy sola, muy creativa y muy triste. Pero, al mismo tiempo, tenemos la sensación de que todo es real, que la magia nos rodea y algo maravilloso o terrible puede suceder en cualquier momento.

Por su parte, Aritz nos recomienda a Ursula K LeGuin, una escritora californiana, nacida en 1929. Se tituló en Literatura medieval y del Renacimiento, dedicó la primera parte de su vida a la enseñanza.

Además de sus obras más conocidas, fue la autora de una decena de libros de poesía, más de cien cuentos, siete colecciones de ensayos, trece libros para niños y cinco volúmenes de traducción, incluyendo el Tao Te Ching, de Lao Tse, y poemas de Gabriela Mistral. También es autora de una guía para escritores.

De Ursula K. LeGuin hablamos de varias obras:

La serie de Terramar   —Un mago de Terramar (1966), Las tumbas de Atuan (1971) y La costa más lejana (1972)— sobre un mundo inventado donde la práctica de la magia es tan precisa como cualquier otra ciencia, e igual de moralmente ambigua, fue escrita, a solicitud de su editor, para adultos jóvenes. Sin embargo, como la mayoría de la obra de esta autora, permite su lectura a cualquier edad obteniendo una experiencia lectora muy satisfactoria.

La mano izquierda de la oscuridad (1969) (cuyo protagonista es negro, nada habitual en la época) se ambienta en Gueden, un planeta donde las distinciones de género comunes no son aplicables: las personas no son hombres ni mujeres, sino que son la mayor parte del tiempo hermafroditas neutros que asumen los atributos de cualquiera de los dos sexos durante un breve periodo al mes. Nadie sabe qué sexo adoptará, aunque existen drogas que permiten cierta elección. Así, un mismo individuo puede ser padre de un hijo y dar a luz a otro.

Gran parte de la ciencia ficción de Le Guin se ubica en un universo común, una confederación de planetas denominada Ekumen, fundada por un pueblo antiguo que plantó humanos en planetas habitables a través de la galaxia: incluyendo Gueden, la Tierra y los mundos gemelos de su novela más ambiciosa: Los desposeídos.

Los desposeídos. Una utopía ambigua (1974) contrasta dos formas de organización social: una sociedad capitalista caótica pero vibrante, que oprime a la clase inferior, y una “utopía” sin clases que resulta ser opresiva en su propia manera conformista. Le Guin le da al lector la libertad de encontrar un equilibrio cómodo entre las dos.

Éste es un aspecto común en las historias de Le Guin: están construidas alrededor de lecciones difíciles sobre la necesidad de compasión y de equilibrio entre fuerzas opuestas. Los conflictos que enfrentan se originan típicamente en un choque cultural y se resuelven más por la conciliación y el autosacrificio que con espadas o batallas espaciales.

Siempre se consideró feminista, aunque las convenciones de la época la llevaron a centrar sus libros en héroes masculinos. Eso sí, cuidó mucho sus posturas y reacciones, evitando el machismo de gran parte de los personajes de la época. Sin embargo, sus textos más tardíos, a partir de los años 90, cambian de punto de vista, y están narrados en su mayor parte desde una perspectiva femenina.

Laura nos recuerda a Elisabetta Gnone, escritora italiana nacida en 1965 que dirigió algunas de las revistas infantiles mensuales de Disney (Bambi, Minnie & Co., Winnie the Pooh…), donde también creó la serie de cómic WITCH. 

W.I.T.C.H. es la historia de cinco chicas adolescentes que son elegidas para ser las nuevas Guardianas de Kandrakar con la misión de proteger la muralla. Para este propósito las chicas son dotadas de poderes mágicos basados en los cuatro elementos de la naturaleza y el poder que las une, al que se interpreta de varias formas: amor, energía o confianza.

Fairy Oak (El Secreto de las Gemelas, El Encanto de la Oscuridad y El Poder de la Luz, Capitán Grisam y el amor, Los hechiceros días de Shirley, Flox de los colores y Adiós, Fairy Oak) es un pueblo mágico y antiguo, escondido en los pliegues del tiempo. Hadas, magos, brujas y ciudadanos viven juntos desde hace tanto que ya nadie presta atención a sus rarezas. 

La saga Olga de papel trata los temas de la fragilidad y la imperfección que nos hacen humanos. La primera novela de la trilogía, Olga de papel, habla de Olga Tindal, una niña del pueblecito de Balicó que siempre anda contando cuentos. En esta ocasión, cuenta la historia de otra Olga, una niña de papel que parte en busca de la bruja Auselia para que la convierta en una niña de verdad. Con un mimo y una sutileza admirables, Elisabetta Gnone nos deja entrever la agridulce verdad que Olga esconde tras la niña de papel.

Por último, la propuesta de Rebeca es Octavia Butler (puedes ver el artículo de La Palabra Errante sobre ella aquí), una escritora afroamericana nacida a mediados del siglo XX. Durante toda su infancia, en plena época segregacionista, fue testigo y objeto de muchas formas de racismo. Además, cuando se refugiaba en su gran pasión, la ciencia ficción, no podía identificarse con los personajes típicos de la época (triunfadores, masculinos y esencialmente blancos), de modo que tomó la decisión de escribir sobre otro tipo de personas, como mujeres de raza negra. Por ello, es considerada la fundadora del Afrofuturismo.

Butler construyó mundos poblados por personas cuyas historias nadie había considerado dignas de contar: personas negras, mujeres, personas queer, personas con diferentes capacidades y géneros.

Sus obras hablan de problemas sociales relacionados con la discriminación de tipo racial, de género y religiosa. Aparecen conceptos como la raza, la religión, el progreso y la clase social, y están muy presentes el sexo y la sexualidad.

Butler inventa formas increíblemente diversas de invasión, dominación y colonialismo, asociados inevitablemente a racismo y violencia.

Y como suele pasar en la vida real, en sus novelas los cambios sobrevienen, queramos o no. No hay nada que se pueda hacer para evitarlos. De modo que debemos adaptarnos a ellos.

La obra que Rebeca nos recomienda hoy es la trilogía Xenogénesis, (Amanecer, Ritos de Madurez, e Imago) actualmente publicada en un solo volumen como La estirpe de Lilith. La primera novela, Amanecer, se sitúa en un futuro en el que la humanidad prácticamente se ha cargado toda la vida del planeta. Unos observadores externos, los Oankali, especialistas en ingeniería biológica, deciden que la humanidad debe ser salvada, aún a su pesar, pero para eso debe ser modificada. Ellos consideran que es necesario conservar la inteligencia, pero hay que eliminar la propensión a la autodestrucción. Para ello, la transformación pasa por una nueva creación, una hibridación biológica con los mismos Oankali, y al mismo tiempo, una nueva forma de vivir, en comunidad, en lugar de bajo estructuras jerárquicas. Lilith, la protagonista, se enfrenta a la encrucijada de si va a aceptar este nuevo modelo de familia y de sociedad tal como la definen los oankali, o si va a oponerse hasta la muerte, junto con otros miembros de la raza humana que, antes que ser “re-programados”, prefieren morir, o vivir una existencia miserable lejos de la tecnología y la comodidad de las comunidades.


Y para terminar, os contamos unas cositas que estamos planeando para el NaNoReto de este noviembre. Si quieres participar en el reto, aquí tienes el formulario de inscripción.

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